lunes, 11 de julio de 2011

Asesinan a la transexual mas famosa Afganistán y envían cuerpo descuartizado a su familia

Asesinan a la transexual mas famosa Afganistán y envían cuerpo descuartizado a su familia
 
 


Los dueños de una carnicería le invitaron a bailar en una boda y, después de la fiesta, perpetraron el crimen
Vanguardia-. La han matado afganos que no son talibanes; en Afganistán no hace falta ser talibán para actuar como un talibán
Zabi muestra su mano al reportero.
Tiene algunos anillos y dos uñas rosas que sobresalen de sus dedos meñique y pulgar.
–¿Por qué te recortas las uñas de los tres dedos centrales?
–Para poder cerrar bien el puño y pegar mejor –responde.
Zabi vuelve a extender la mano para señalar las cicatrices de navaja que se dibujan en su muñeca, entre sus dedos: no es fácil ser trans en Afganistán...
Así empezaba el reportaje de la chica trans más famosa de Afganistán que La Vanguardia publicó el 1 de noviembre del 2009. Con la voluntad de arrear un buen guantazo si hacía falta.
Pero, al final, Zabi no pudo cerrar el puño. Hace seis meses fue invitado a bailar en la boda de una familia de carniceros del distrito de Chaharasyab, provincia de Kabul. Después de la fiesta, esa misma familia lo mató y despedazó su cuerpo con los cuchillos de la carnicería.
A Zabi la habían intentado pegar, atacar, apuñalar y violar muchas veces. Antes, durante y después de las bodas. Tan arraigada está en Afganistán la costumbre de pagar a travestis para que bailen danzas tradicionales en fiestas –en temporada alta, Zabi actuaba hasta cinco días a la semana– como cargárselos a lo bestia después del festejo. En el último año, comentaba él, habían matado a dos travestis. Uno en la misma boda en la que actuaba y otro al salir del casamiento.
–¿Te defiendes? –pregunté a Zabi.
–¡Claro! Cuando lucho lo hago como un macho.
–¿Le han matado los talibanes? –pregunto hoy por internet al pastún de Kabul que hizo de traductor en la entrevista y que, seis meses después, nos da la noticia del crimen.
–No –responde–. A Zabi lo mataron pastunes (la etnia vertebral de los talibanes) que no son talibanes.
–¿Pastunes?
–Pastunes como yo... je, je, je...
–...
–La gente de la zona dice que su muerte fue buena no sólo para Afganistán, sino para todo el islam, y que harán lo mismo con todos los chicos como él.
A Zabi –de etnia tayika: los tayikos son tres centímetros más tolerantes que los pastunes– le han descuartizado pastunes que no son talibanes: en el país de los burkas no hace falta ser talibán para actuar como un talibán, y esta es una de las realidades que marcan –con cuchilla– el futuro, el presente y el pasado de Afganistán.
En un país en guerra desde hace tres décadas, donde no hay nadie que no haya sufrido algún tipo de injusticia, que descuarticen a una travesti es casi un acto de justicia. La policía no ha movido un dedo, y no porque la zona donde fue asesinado esté –como está– fuera de su control.
La realidad es infinita y triste en Afganistán: la mirada de Zabi era el otro lado del espejo de Steve McCurry y la niña afgana que fotografió en 1984 para la portada de National Geographic.
¿Qué fotografía tendrán sus hijos para recordar a su padre?... Sí, sus hijos. Porque Zabi me contó que tenía novio, "él es muy fuerte", pero se calló que también tenía una mujer y dos hijos pequeños: a ellos enviaron los carniceros de Chaharasyab su cuerpo descuartizado.
–Todo Kabul me conoce. También bailo en Jalalabad y Mazar-i-Sharif. ¡Soy tan fácil de localizar! –suspiraba.
En el momento decisivo, Zabi no pudo cerrar el puño... O quizá sí, y con todo el rímel de sus pestañas, antes de caer, logró arrear un buen guantazo a alguno de los carniceros... Inshallah.
El día de la entrevista, Zabi actuaba en la zona del mercado viejo de Kabul, bailando en el reservado de un restaurante putrefacto con ventanas abocadas a un cruce inundado de burkas y turbantes. Todo muy discreto. Todo en el borde de un precipicio. Todo –bienvenidos a Afganistán– bastante alucinante: al otro lado de la pared, de la misma pared, en el extremo del restaurante, hombres barbudos y piadosos iban rezando sus plegarias ante una alfombra tejida con la silueta de La Meca y su Kaaba.
El baile underground en el restaurante putrefacto terminó como tenía que terminar: mal. Al parecer, el encargado no dijo al dueño que en el reservado actuaba una travesti, y al dueño, enfurecido, le faltó un milímetro para echar a Zabi del local a culatazos de kalashnikov.
–Lo dice el Corán: los que matan a gente como esta tienen un lugar reservado en el paraíso –comentó el traductor pastún (el del je, je, je) mirando la fiesta acabar como el rosario de la aurora.
(Hoy, los que lo han descuartizado deben de andar convencidos de que Dios les tiene preparado algún reservado).
–¿Quieres que añada algo más en el reportaje? –pregunté a Zabi ya en la calle.
–Sí. Que alguien me saque de este país.

www.carlaantonelli.com

sábado, 9 de julio de 2011

OJO EN LA CERRADURA: De pelicula

Ponté nostálgica y aquí te presento algunos temas musicales de película...

Amor en el aire:



Acompañame:





No tengo edad: 



Rosas en el mar:



Más bonita que ninguna:



Me conformo:



Perdoname:



Downtown:

OJO EN LA CERRADURA: ¿Porque te vas?

La película que se comentará a continuación, Cría cuervos (1975), la que reflejó dentro del medio fílmico español la época de la transición de ese país hacia la democracia.

Lo primero que llama la atención es que Cría cuervos se inicia con la muerte de un militar, quien resulta ser el padre de la protagonista del filme, Ana, encarnada de niña por una subyugante Ana Torrent y de adulta por una angustiada Geraldine Chaplin, quien además interpreta a la madre de la chiquilla.

El deceso en cuestión es presenciado por Ana, la niña, quien ve cómo una amiga de la familia sale del cuarto de su progenitor a medio vestir luego de que se ýapaganý los jadeos y la respiración entrecortada que la despertaron. Sin inmutarse, la pequeña entra en la habitación y coge de la mesa de noche un vaso en el que, ella cree, quedan residuos del veneno con el que mató a su papá.

Tal crispante revelación sirve de punto de partida para que Saura proponga una reflexión en torno a la huellas dejadas por el militarismo que caracterizó el régimen franquista que siguió a la guerra civil que quebró el alma de los españoles entre 1936 y 1939.

Ana y sus dos hermanas no son unas niñas comunes y corrientes; antes de que su padre muriera, su madre pasó por una larga agonía debido a un cáncer que la mató. Una tía las cuida, pero a pesar del cariño que les muestra, la rebeldía de las niñas siempre está a flor de piel. Es por ello que solamente se les ve cómodas cuando están juntas, nunca cuando están en presencia de algún adulto.

Es claro que Ana, la niña, cree tener el poder de decidir a quien envenena y a quien no; eso es lo que, de alguna forma, ha visto de parte del Dios que se llevó a su mamá y de los hombres con los que habitualmente trataba su padre. No hay ninguna duda, los adultos somos los únicos responsables de la clase de hombres y mujeres que lanzamos al mundo. Criemos cuervos y no esperemos que éstos no intenten sacarte los ojos, más que una conducta, ése será el instinto que aprehenderán de nuestro ejemplo. 

http://www.mipunto.com/punto_cine/critica.jsp?codigo=10865




Escena de la pelicula...





Con su compositor: José Luis Perales.





Con Jeantthe.









OJO EN LA CERRADURA: Sobreviviré

Para l@s segudores de Monica Naranjo y en especial de esta canción. Aqui una pequeña recapitulación de este tema musical.

Mina, gran diva italiana interpreta Sobrevivire una cancion que sin duda representa el valor y la fuerza que debe tener uno para sobrevivir dia con dia a los golpes que da la vida.



Rocio Jurado era una mezzosoprano ligera casi similar a la soprano dramatica pero con mas agilidad.




Monica Naranjo en la versión sinfonica de Sobreviviré



Versión en vivo.



Versión Remix

La Bastarda

 Aqui te invito a conocer...


 LA BASTARDA












¡No te la pierdas! http://www.youtube.com/user/EDUARDOSO#p/u/31/ZDhKk0gOenM